La reunión de una banda a través de Skype
Andy S. de Redwood City, California, Estados Unidos.

“Se acercaba la reunión para festejar los 10 años de graduados de Princeton. Cuando estaba en la universidad, formé parte de una exitosa banda que se llamaba Liquid Playground. Habíamos hecho unas giras y editamos un álbum.
Pero después de un tiempo, todo terminó. Básicamente, tuvimos todas las razones comunes y estereotipadas que una banda puede tener para separarse. Afortunadamente, pudimos dejar de lado nuestras diferencias para reunirnos en un concierto en Nueva Jersey. El problema era que tres de los integrantes de la banda vivían en California, el bajista en Colorado y el guitarrista en Massachusetts.
¿Cómo resolveríamos el asunto de los ensayos? Para ese entonces, yo usaba Skype desde hacía un tiempo. Les propuse a todos, incluso a nuestro bajista que no es la persona más hábil con la tecnología, que se inscribieran. Gracias a unos amplificadores y adaptadores básicos para micrófono, pudimos ensayar en tiempo real a través de Skype. El efecto que obteníamos era un poco extraño.
Funcionaba bastante bien; cuando tocaba el guitarrita [en Boston], lo escuchábamos por el amplificador [en California] como si estuviera en la habitación de al lado, a solo unos pasos de distancia. Te hace sentir como si todos estuviéramos en el mismo lugar. Logramos ofrecer el concierto para el aniversario de los 10 años solamente con 30 minutos para preparar todo en persona.
Fue un verdadero desafío para esta etapa de nuestras vidas, pero todos continuamos amando la música y, sin duda, Skype facilitó mucho las cosas. De otro modo, no sé qué hubiéramos hecho”.
